HOMENAJE A BERTOLT
Brecht detestaba a los poetas
comediantes
(inclusive a los buenos poetas
comediantes) ,
ésos que cantaban (y hasta
bailaban)
lejanos de la tan perturbadora
vida
que gruñía hosca más allá de
la platea.
Brecht prefería el aire abierto
o cerrado
y los charcos donde la vida
pudiera
reflejarse, y el hombre cierto
tuviera
al fin derecho a la palabra
y al pan
(que no son lo mismo, pero
cuando falta
uno escasea el otro). Yo no
creo,
no obstante el horizonte, o
estas luces,
que el recorrido soberano
de su lápiz
haya caído en saco roto.